Los límites del cine

Por En Cierta Medida

Hace años que sabemos que las cadenas televisivas utilizan el cine como otros intentan dejar el tabaco masticando chicles o poniéndose parches. Pero, ¿se atreverá Antena 3 a emitir películas clásicas en blanco y negro? ¿Se atreverá Telecinco a emitir películas pornográficas? ¿Se atreverá Cuatro a emitir películas gore? Porque hay un montón de cine clásico en blanco y negro, ¿verdad? Y la diferencia entre cine erótico y pornográfico no es sólo una cuestión geográfica sino que, en el fondo, se trata de una cuestión moral: Fernando Trueba dice que perfectamente se puede roncar con la mayoría de las películas pornográficas y excitarse con algunas escenas de películas normales (Rita Hayworth quitándose los guantes en “Gilda”, por ejemplo), así que tiene que haber algo más en las raíces del pánico al cine pornográfico. En cuanto al cine de terror, las cadenas televisivas se cortan a la hora de emitir películas gore, que se caracterizan por la mostración explícita de la sangre y las mutilaciones: no es lo mismo 'Viernes 13' que 'Nekromantik' porque, aunque ambas son películas de “terror”, la primera hoy casi da risa mientras que la segunda exige del espectador un estómago capaz de soportar un triángulo amoroso compuesto por dos jóvenes y un cadáver en estado de descomposición.

Blanco y negro, pornografía y gore son los límites del cine clásico, erótico y de terror emitido en televisión. Si 'Casablanca' no pudiera ser considerada una película clásica, si la pornografía no fuera la continuación del erotismo por otros medios y si el gore no pudiera relacionarse, como sostiene Jesús Palacios, con determinados elementos iconográficos e incluso filosóficos del catolicismo podríamos entender esos límites. Como no es así, habrá que concluir que el cine clásico limita con el blanco y negro, el cine erótico con el coito explícito y el cine de terror con el gore. ¿Saben cuál es la diferencia? Que si los índices de audiencia no son buenos, ninguna cadena responderá con una película en blanco y negro, pero sí se pensaría emitir una película pornográfica o una película gore. Y es que hay límites duros como la velocidad de la luz y límites blandos como los relojes de Dalí. Al tiempo.

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