Primer aviso de Pablo Iglesias a Pedro Sánchez

Por Rafael Jiménez Claudín

La iniciativa de Pablo Iglesias de informar en primicia al Rey de su oferta de gobierno de izquierdas es un primer aviso a Pedro Sánchez de que ya no valen las rutinas en las que se han formado políticamente las élites dirigentes de los partidos desde la transición, y de que el PSOE ha perdido la hegemonía de la izquierda y debe enfocar sus futuras decisiones con la proporcionalidad que han marcado las urnas.

Desde que se conocieron los resultados de las elecciones del 20 de diciembre de 2015, hemos podido verificar que Mariano Rajoy no es nadie sin el bastón de mando, y que Pedro Sánchez tiene que ampliar los conceptos de diálogo y participación tanto en el seno del propio PSOE como en relación con otras fuerzas políticas, porque sin ellas también queda muy disminuida su capacidad de articular el futuro, en un momento en el que los españoles están más tranquilos que políticos y periodistas, como ha puesto de manifiesto un sondeo publicado por la SER y comentado por Pepa Bueno.

Pablo Iglesias ha dicho con claridad, después de ese mismo programa de radio, que no en términos de negociación pero sí de conocer qué pretenden aquellos con los que en su caso tendrás que pactar, si se hubieran producido los contactos adecuados entre el PSOE y Podemos, las aspiraciones de este partido a una vicepresidencia y varios ministerios no hubieran cogido de sorpresa al dirigente socialista.

El electorado se hubiera ahorrado así una semana de declaraciones de “barones” socialistas descolocados que se dejan manipular por los medios de comunicación para extender la fabulación de una posible desafección de la militancia hacia su secretario general, fabulación que por otra parte es la que le ha servido a Mariano Rajoy para articular otra de sus marrullerías, la candidatura en diferido a la presidencia del gobierno.

Es evidente que dilatar los tiempos solo favorece la manipulación de la realidad por parte de los poderes fácticos al tiempo que millones de personas siguen esperando soluciones a problemas concretos, como indicábamos en España necesita un gobierno de transición para el cambio político, y también es evidente que la manipulación de la información que señalábamos en 'Vergüenza del periodismo español' se mantiene firme, a pesar de que los sondeos van confirmando que la ciudadanía tiene un criterio más claro sobre la situación política y los cambios necesarios que los propios partidos políticos.

Pablo Iglesias ha dicho con claridad que su formación política tiene prioridades que llevará a la mesa de negociación, que en ningún caso son líneas rojas, pero sí precisan de alternativas creíbles para la mayoría de ciudadanos que han votado opciones de centro izquierda, y recordando que el PSOE ha perdido legislatura tras legislatura apoyo ciudadano precisamente por pérdida de confianza, que esa credibilidad ante el electorado no se conseguirá ahora solo con declaraciones, sino que precisa de acuerdos de gobierno que respeten la proporcionalidad obtenida por cada partido en las urnas, y dentro de esa proporcionalidad que tenga en cuenta que fuerza ha obtenido la mayoría en cada circunscripción electoral, recordando así que ha sido su formación la que ha obtenido más votos que el PSOE en varias comunidades autónomas, entre ellas Cataluña o Madrid.

Queda por saber ahora si el PSOE he entendido bien el mensaje y actúa en consecuencia, facilitando un diálogo rápido, porque el viernes 29 de enero de 2016 debería producirse por el Rey el encargo a Pedro Sánchez para formar gobierno, y la sesión de investidura sería pocos días después.

No hay tiempo para más juegos parlamentarios, que además pueden convertirse en un obstáculo para el nuevo tiempo político, como ha sido el otorgar el control de la Mesa del Congreso al centro derecha, dando así la posibilidad a PP y Ciudadanos de boicotear iniciativas que pueden ser claves para el nuevo tiempo político.

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