Los niños de la guerra vuelven a Gijón

El 29 de Febrero se clausura en Xixon la Exposicion “Los Niños de la Guerra”, que durante todo este mes se esta celebrando en la antigua Rula de Xixon. Como aportación a esta exposicion les hacemos llegar este articulo, con la idea de contextualizar la misma y potenciar la asistencia en estos ultimos días. Agradeceriamos mucho lo pudieran publicar.

Por Eduardo Abad

La madrugada del 23 al 24 de septiembre de 1937, 1.100 niños y niñas, en un ambiente de plena clandestinidad, salían del puerto de El Musel a bordo del carguero 'Deriguerina'. Debían mostrar la menor actividad posible, si querían escapar de los barcos franquistas, entre ellos el mítico 'Cervera', que vigilaban la costa asturiana. Muchos de ellos volverían ya siendo adultos y algunos no visitarían nunca más su tierra natal. Se trataba de un acto desesperado para tratar de proteger a la infancia asturiana de las garras del fascismo que avanzaba imparable tras la caída de Cantabria. La situación de la población civil durante la guerra en el frente norte había estado llena de peligros, los continuos bombardeos de la Legión Cóndor sobre las villas más pobladas causaron grandes matanzas que ya hacían temer la política represiva de los sublevados una vez invadida toda Asturies.

De los cerca de los 33.000 niños y niñas que fueron evacuados de España tratando de huir de los peligros de la guerra, aproximadamente el 10% del total y la mayoría de los asturianos acabaron en la Unión Soviética. La solidaridad mostrada por el país de los soviets con los niños de la República fue ejemplar. Pese a las propias carencias del país, se les garantizaron casas donde quedarse, una buena educación, alimentación y servicios sanitarios. Tras el triunfo de Franco, los niños de la guerra no podían volver a España y, a pesar de las grandes diferencias culturales, trataron de adaptarse a su nueva realidad. Poco les duró la calma, pues el ejército nazi invadió  por sorpresa la URSS, iniciando una política de “sangre y fuego” contra la población soviética. Así, tuvieron que huir nuevamente para salvar la vida. Muchos de ellos combatieron al lado del ejército rojo, murieron alrededor de 200, otros colaboraron en las industrias o en el campo, tratando de abastecer el frente para lograr vencer al monstruo del nazismo.

En 1956, ya con nuevos aires en el Kremlin, se inician las primeras repatriaciones hacía España de los que habían sido los “niños de Rusia”. Sin embargo, la realidad que les esperaba en la España franquista era cualquier cosa menos fácil. Estigmatizados por el régimen fascista, sufrieron una intensa vigilancia y persecución por partes de los cuerpos represivos, los interrogatorios fueron continuos, y muchos de ellos volvieron a la URSS ante este atosigamiento. Otros directamente no pudieron entrar en el país, o esperaron a que muriera el dictador para pisar de nuevo suelo español.

Es de crucial importancia para la construcción de una memoria democrática y antifascista en Asturies la divulgación de la Historia de este colectivo de supervivientes que representan buena parte de la brutal Historia del s. XX. En 2005 se inauguró en la playa del Arbeyal un monumento en homenaje a este colectivo de personas, obra de Vicente Moreira Picorel, que además fue también un niño de la guerra. Desde entonces han sido varios los homenajes, otorgándoles en 2008 la medalla de plata del Ayuntamiento de Xixón y se viene realizando todos los años un pequeño acto delante del monumento del Arbeyal organizado por la Asociación de niños de la guerra de Asturias que preside Araceli Ruíz.

Fruto de la colaboración de la Federación Asturiana Memoria y República (FAMYR) y del Archivo Guerra y Exilio (AGE) se ha puesto en marcha una iniciativa para reivindicar el ejemplo de dignidad y lucha para todo el pueblo asturiano que representan estos “niños”. Hasta el 29 de Febrero en Xixón, puede visitarse en la sala de exposiciones de la antigua rula de Xixón una exposición que muestra con sus propios testimonios las experiencias vividas por estas personas. Para todos aquellos que no puedan verla, también estará del 1 al 11 de Marzo en el campus de Barredos (Mieres). En 62 paneles, se van explicando paso a paso todas las partes de un relato que forma parte de la Historia de todos los asturianos. En esta exposición, que ya han visitado más de 2.500 personas en Xixón, se muestran las calamidades de la guerra, pero también la esperanza y el esfuerzo de aquellos jóvenes que encararon con fuerza los retos que la vida les fue imponiendo, contribuyendo no solo en la reconstrucción de una URSS que había sido devastada por la guerra, sino la de muchos que volvieron a  España a luchar contra Franco o la de aquellos que cruzaron el charco para mostrar su solidaridad con la Revolución cubana.

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