La 'Pechotes', los 'sorayos' y 'el pequeño Nicolás

Por Ana María de Luis Otero


España está a quince días de cerrar su año catorce y digo España como si fuera un solo país  aislado del globo terráqueo y los demás, acaso, no lo hicieran. Pero es que somos únicos como especie, y nosotros celebramos la navidad contando mentiras, tralará, como hace Mariano. El pulso social es el que es y lo tapamos cantando con el anis del mono “A tu puerta hemos llegado, cuatrocientos en cuadrilla, si quieres que nos sentemos, saca cuatrocientas sillas”. Y Mariano, va y las saca. Cuatrocientas mentiras para calmar los ánimos y para que su discurso tenga algo de coherencia.

En el batiburrillo cansino en el que se ha convertido la prensa que más parece un diario de avisos que la exposición de noticias, sucesos, acontecimientos e informaciones, entramos en el despropósito del periodismo al ver cómo dos o cuatro o seis, no sé cuántos eran, corretean por las playas como Adán y Eva como Dios les trajo al mundo, la Pechotes, que no sé qué tendrá salvo tetas, es otra que tal baila y cobra aunque no tenga la ESO, y 'Sálvame' sigue liderando la franja de esas tardes tediosas en donde parados de larga duración, señoras y señores, devoran la tele viendo miserias humanas porque así se relajan.

Si todo lo que tenemos delante converge con las fechorías de un niño de quince años que parece el crack de la sociedad española, un lider que ha salido de las aulas y que hace ocho meses nadie conocía y un presidente que no está en sus cabales cuando dice que España emerge de la crisis y ya estamos fuera, así, se sigue sin poder acabar el año.

Yo no sé cómo nos ven, lo que sí sé es que nos están viendo. España es una gran nación y ni marcas ni naranjas. Tenemos lo mejorcito de cada casa porque somos generosos cuando nos piden, trabajadores cuando nos mandan y constantes cuando las cosas no van bien, pero entre chorizos, chorizas, cantantes y andantes, va a ser verdad la canción de Mecano que hace treinta años compusieron.

Soraya está ya pasando revista y apunta a darle una patada a Mariano que ni sabe ni contesta. Primero tomó las riendas de la Mato que a estas alturas estará hinchando globos para la fiestuqui de nochebuena, y ahora se mete con los que apuntan lejos. Soraya va, soraya viene, pero sorayos tiene.  Mariano el galledo llegado a este punto de la legislación, no va plus, rien de ríen, (no hay más, nada de nada). Debería pensar en moverse del sillón pero eso es un verbo que aquí no conjugamos, yo dimito, tú dimites, él dimite. No ha podido ser peor su gestión, no ha podido mentir más a la población, no ha sabido, y tendría que reconocerlo, gestionar el movidón que se encontró que no dudo que no fuera bueno; aquel que le dejara su colega ZP. Él llegó con aparente honestidad y se irá como una lacra que han tenido los populares que soportar que saldrá en las páginas de la historia cuando les pregunten por la era Rajoy. Eso, amén de los chorizos que se comerán el turrón entre rejas que eran colegas suyos y manos derechas y excuso decirles que no les doy nombres porque estamos aquí hasta el año que viene, y nunca mejor traido.

La infanta que sigue siendo hija de Reyes, devuelve lo que ha mangado como si lavar la imagen fuera devolver la pasta; al menos, ella, si lo hace. El dolor es saber que ha sido capaz de lucrarse siendo una infanta de España. El horror es saber que hablaba en nombre de la Casa Real el mamarracho avaricioso de su marido y el espanto es saber que esos niños, que son nada más que cuatro, llevarán a sus espaldas ser hijos de un golfo, nietos de Reyes y sobrinos de Rey. ¡Vaya tela marinera!

La pechotes sigo sin saber qué hace pero como verán, en la escena diaria entre sujetos que se reunen en comidas de navidad, vemos que Nicolás es más conocido que la Nancy, a la Pechotes, todos se los han visto, todos hablan de 'Sálvame' como relajante de su día a día y Podemos es la cara B del disco que aún no cantamos. El realidad es que seis millones de personas siguen en paro, que hay gente que se ha quedado en la calle, que los niños se van sin cenar a la cama y como es navidad, hemos derrochado en luces para que parezca que este año hemos salido no sé de dónde. Por poner un ejemplo que dio LaSexta, Fuenlabrada gastará una con dos toneladas de caramelos para sus niños. Una población de 200.000 habitantes ya puede comer caramelos así que dejen los langostinos sin descongelar.

Si hubiesen dado ese dinero a Cáritas todos los pueblos y ciudades y hubiésemos encendido velas con el estómago lleno, a lo mejor, hubiera sido la mejor navidad del mundo. Pero claro, no sería España y ayudar al prójimo no es cool. Eso sí, que corra el champán que hay que brindar por la pechotes y los sorayos y el pequeño Nicolás que todos apuestan si es un espia, un masón, un personaje infiltrado o un jeta.  Esta navidad todos piden que le vaya Soraya a hacer la cama al jefe y así se va a ir a comer percebes, que ya está tardando. Al menos ella es lista, no ha robado y debe estar hasta las narices de la gestión del gallego aunque hoy habemus cena con los peperos.

Hasta que llegue el día de navidad, sigamos ayudando al que tengamos a mano. Gracias por su generosidad. Cospedal dice que la corrupción es un mal de todos. Debe ser que ha confundido la corrupción con la navidad, que sí llega para todos.

¡Madre mía, otra que tal baila!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Whisky en la copa

¿Cómo satisfacer las demandas de la población?

El 'chapero' Nicolás